La prueba del lazo es un examen rápido que ayuda a identificar la fragilidad de los vasos sanguíneos y la tendencia al sangrado, común en enfermedades como el dengue, la escarlatina o la trombocitopenia, por ejemplo. Durante el examen, se hace el recuento de pequeños puntos rojizos que surgen en un área del brazo tras obstrucción del flujo de sangre con un torniquete, y cuanto mayor es la cantidad, mayor el riesgo de hermorra.