Normalmente, la artroscopia se utiliza en casos de dolor crónico en el hombro que no mejora con el uso de medicamentos y fisioterapia. De esta forma, el médico puede observar el interior del hombro para evaluar si hay algún problema y hacer el tratamiento enseguida. Algunos de los tratamientos más realizados a través de la artroscopia son: Reparación del manguito rotador; Remoción de espolones óseos; Reparación de ligamentos; Remoción de tejido inflamado; Eliminación de cartílago suelto.