Ayuno prolongado; Desnutrición causada por la falta de proteínas en la alimentación; Resistencia a la insulina; Diabetes tipo 2; Consumo excesivo de alcohol; Colesterol o triglicéridos elevados; Hepatitis C crónica; Enfermedad de Wilson, enfermedad rara que se manifiesta en la infancia. Más información en: Enfermedad de Wilson.