Un excelente exfoliante que se puede hacer en casa y que no agrede el medio ambiente consiste en juntar un poquito de borra de café con la misma cantidad de yogurt natural, crema o leche hidratante. Después basta con frotar esta mezcla en la piel durante unos segundos y lavar con agua fría. Esta exfoliación casera alcanza excelentes resultados y elimina las células muertas de la piel, la suciedad y deja la piel más suave y suave.