Un buen remedio casero para la presión baja es tomar el jugo de naranja con tomate, debido a la buena concentración de potasio que este alimento posee. Sin embargo, el jugo de piña con jengibre y té verde también puede ser una buena opción. Generalmente, la presión baja no trae graves consecuencias para la salud pero, como puede causar un desmayo, la caída puede acabar fracturando algún hueso o llevar a la persona a golpear la cabeza, lo que puede acabar siendo algo grave.