Las sales de baño relajan la mente y el cuerpo al mismo tiempo que dejan la piel más suave, exfoliada y con un olor muy agradable, proporcionando también un momento de bienestar. Estas sales de baño se pueden adquirir en las farmacias y droguerías o también pueden prepararse en casa, siendo muy fáciles de hacer, utilizando sal gruesa y aceites esenciales.