Para hacer el examen, se utiliza una gran máquina, que crea las imágenes de alta definición de los órganos internos a través de la utilización de un campo magnético, que provoca una agitación de las moléculas del cuerpo, captadas por el aparato y transferidas a un ordenador. El examen tiene una duración de aproximadamente 15 a 30 minutos y normalmente no es necesario ningún tipo de preparación, aunque puede ser necesario el uso de un contraste, en algunos casos, a través de la inyección del medicamento por la vena.