Un buen remedio casero para la mala digestión es tomar el té de menta, pero el té de boldo o de verónica también pueden ser muy útiles, pues ayudan a hacer la digestión más rápidamente. Además, también puede tomar carbón vegetal que ayuda al organismo a deshacerse de los gases y de las toxinas acumuladas, combatiendo los síntomas de la mala digestión en pocos minutos, como eructos, estómago estriado y vientre hinchado y mareo, por ejemplo.