Cuando los días se calientan debido al verano, el número de casos de urgencia en los hospitales puede aumentar. Esto ocurre, especialmente entre los niños y los ancianos, pues deshidrata muy rápidamente, necesitando ser asistidos por un médico. Sin embargo, infartos, crisis de migraña y problemas respiratorios son problemas que también pueden surgir durante esa época del año, afectando a personas de todas las edades.