A los 8 meses, el bebé debe aumentar la cantidad de comidas hechas con alimentos complementarios, pasando a consumir papas de frutas en los refrigerios de la mañana y de la tarde, y papas saladas en el almuerzo y en la cena. Con esa edad, el bebé ya puede sentarse solo y pasar objetos de una mano a otra, siendo más activo en la participación de la comida.