El niño sonámbulo puede: Sentarse en la cama; Hacer pis en lugares inadecuados; Levantar y caminar por la casa; Abrir puertas, ventanas o cajones; Correr; Comer y, por eso, las caries y el exceso de peso pueden ser complicaciones del sonambulismo; Hablar o susurrar algunas palabras o frases confusas, sin sentido.