El tinte permanente, tonalizante y de hena son algunas opciones para teñir el cabello, alterando el color y cubrir los cabellos blancos. La mayoría de las pinturas permanentes son más agresivas porque contienen amoníaco y oxidantes, sin embargo, algunas marcas producen pinturas permanentes para el cabello con menos químicos, sin adición de amoníaco, basta con comprobar en el embalaje.