El tratamiento para la piel involucra cuidados con la piel como exfoliación e hidratación, variando con el tipo de piel pues una piel aceitosa debe ser hidratada con loción sin aceite y una piel seca con la piel seca hidratante sin alcohol, por ejemplo. Además, es fundamental tener cuidado con la alimentación para que el tratamiento de la piel se haga de dentro hacia fuera, bebiendo 1,5 a 2 litros de agua al día, comiendo alimentos ricos en vitamina E como las semillas de girasol y alimentos ricos en vitamina C como la naranja o la fresa para hacer la piel más elástica y hermosa.