Para tratar el acné en el embarazo, es importante recurrir a productos de uso externo, porque los remedios generalmente indicados para el tratamiento del acné severo son contraindicados en el embarazo porque pueden perjudicar el bebé. Durante el primer trimestre del embarazo, es normal que haya un empeoramiento de la piel debido a la elevación de los niveles hormonales, que aumentan la oleosidad de la piel y favorecen la producción de sebo y la formación del acné, y por lo que los cuidados listados a continuación deben ser seguidos diariamente, y durante todo el embarazo.