Un buen remedio casero para fiebre es colocar una toalla mojada con agua fría en la frente y en las muñecas del individuo. Una vez que la toalla se quede en una temperatura menos fría, se debe mojar la toalla nuevamente en agua fría. Para ayudar a bajar la fiebre también puede tomar un jugo de naranja o limonada, porque esto aumenta la inmunidad y facilita el equilibrio de la temperatura corporal.