Desde hace mucho tiempo existe la idea de que los antibióticos cortan el efecto de la píldora anticonceptiva, lo que ha hecho que muchas mujeres hayan sido alertadas por profesionales de la salud, a usar condones durante el tratamiento. Sin embargo, estudios recientes demuestran que la mayoría de los antibióticos no interfieren con el efecto de estas hormonas, siempre que se tomen correctamente, todos los días ya la misma hora.