La hidronefrosis puede ocurrir de forma pasajera como durante el embarazo, debido a la compresión hecha por el útero sobre los uréteres, pero otras posibles causas de la hidronefrosis son: Unión del uréter a la pelvis renal es demasiado alta ; Torsión de la unión ureteropélvica debido a un desplazamiento del riñón hacia abajo; Cálculos localizados en la pelvis renal; Compresión del ureter por bandas fibrosas, por una arteria o vena con localización anómala o por un tumor; Obstrucción localizada debajo de la unión ureteropélvica o del flujo retrógrado de la orina proveniente de la vejiga, debido a cálculos localizados en el uréter; tumores del ureter o próximos; Estenosis ureteral como resultado de un defecto congénito, de una lesión, de una infección, de la radioterapia o de una cirugía exploradora; Trastornos de los músculos o nervios del uréter o de la vejiga; Formación de tejido fibroso en el ureter o alrededor del mismo derivado de una cirugía, de la radioterapia o de medicamentos como metilsergida; Ureterocele (deslizamiento del extremo inferior de un uréter hacia el interior de la vejiga); Cáncer de vejiga, de cuello uterino, de útero, de próstata u otros órganos pélvicos; Infección grave del tracto urinario, que impide temporalmente que el ureter contraiga.