Esta infestación es causada por el ácaro Sarcoptes Scabiei que es fácilmente transmitido de persona a persona, a través del contacto físico, y raramente por ropas u otros objetos compartidos. El ácaro hembra cava túneles bajo la capa superior de la piel y deposita sus huevos que, después de pocos días, eclosionan en larvas, provocando mucha picazón.