Los síntomas de la viruela surgen generalmente después de 12 a 14 días después del contagio por el virus y, inicialmente, son muy similares a los síntomas de una gripe, ya que incluyen fiebre alta, cansancio y dolores en el cuerpo, incluyendo en la espalda, en la cabeza y en la barriga. Con el evolucionar de la enfermedad van surgiendo otros síntomas como: Burbujas, conteniendo pus, que empiezan en la región de la boca y que luego se esparce hacia el resto del cuerpo y causan picazón intensa y dolor; Sangrado de las burbujas que transcurren algún tiempo, provocando úlceras en la piel que acaban por secarse, formando costras; Vómitos intensos, diarrea; Delirio y convulsiones.