El sudor nocturno, también llamado sudoración nocturna, puede tener varias causas y aunque no siempre es preocupante, en algunos casos puede indicar la presencia de una enfermedad. Por lo tanto, es importante observar en qué situaciones surge y si está acompañado por otros síntomas, como fiebre, escalofríos o pérdida de peso, por ejemplo, ya que puede indicar desde un simple aumento de la temperatura del ambiente o corporal durante la noche, así como alteraciones hormonas o metabólicas, infecciones, enfermedades neurológicas o incluso cáncer.