La depilación láser elimina más del 90% del vello, siendo necesario alrededor de 8 a 10 sesiones para eliminar completamente el vello de la zona tratada, y sólo 1 o 2 sesiones anuales, como forma de mantenimiento. Estas sesiones de mantenimiento son necesarias porque las células pueden regenerarse ofreciendo las condiciones necesarias para el crecimiento del vello de nuevo.