El pañal de una persona acamada debe ser verificado cada 3 horas y cambiarse siempre que esté sucia con orina o heces, para aumentar el confort de la persona y evitar la aparición de asaduras. Por lo tanto, es posible que se utilicen al menos 4 pañales al día. Normalmente, el pañal geriátrico, que es fácilmente encontrado en farmacias y supermercados, sólo debe ser utilizado en personas acamadas que no logran controlar la voluntad de orinar o defecar, como después de un accidente cerebrovascular, por ejemplo.