Las piernas y los pies se hinchan en el embarazo porque hay un aumento en la cantidad de líquidos y de sangre en el cuerpo y debido a la presión del útero en los vasos linfáticos de la región pélvica. Normalmente las piernas y los pies empiezan a estar más hinchados a partir del quinto mes, siendo cada vez más frecuente al final del embarazo.