La garganta inflamada en el embarazo puede ser tratada con medidas simples y caseras, como gargarejos con agua tibia y sal, bebiendo el jugo o té de granada o incluso comiendo más alimentos con vitamina C, como naranja, mandarina y limón, que ayudan a aumentar las defensas del organismo y, por consiguiente, combatir la inflamación o infección más rápido.