Tener diabetes o hipertensión, ser fumador o tener un embarazo de gemelos son algunas situaciones que conducen a un embarazo de riesgo, porque las posibilidades de tener complicaciones son mayores y, por eso, en muchos casos, la mujer tiene que ir en el ginecólogo de 15 en 15 días. Un embarazo de riesgo puede causar complicaciones tanto para la embarazada como para el bebé e incluyen situaciones como el aborto, el parto prematuro, el retraso del crecimiento y el síndrome de Down, por ejemplo.