Cuando se identifica temprano y su tratamiento se inicia rápidamente, tiene alrededor de un 80% de probabilidad de curación en 15 días, incluso en los ancianos. Sin embargo, los pacientes con una baja del sistema inmune, como ocurre en el caso del SIDA y en los pacientes en tratamiento para el cáncer, el tratamiento puede ser más prolongado que el habitual.