Este es un tipo de tumor agresivo, clasificado como grado IV, pues tiene una gran capacidad de infiltrarse y crecer a lo largo del tejido cerebral, y puede causar síntomas como dolor de cabeza, vómitos o convulsiones, por ejemplo. El tratamiento consiste en la retirada total del tumor concomitantemente con la realización de radioterapia y quimioterapia, sin embargo, debido a su agresividad y rapidez de crecimiento, difícilmente es posible que haya una cura de este cáncer, que tiene, en promedio, una supervivencia de 14 meses, que no es una regla y es variable de acuerdo con la gravedad, el tamaño y localización del tumor, además de las condiciones clínicas del paciente.