Las principales fuentes alimentarias de vitamina D son las carnes, los pescados y los mariscos, como salmón, sardinas y mariscos, y alimentos como el huevo, la leche, el hígado, los quesos y las setas. Además de los alimentos, la principal fuente de esta vitamina es su producción en la piel a partir de la exposición de los rayos del sol, siendo importante tomar baño de sol diariamente durante unos 15 minutos.