La recuperación después de la artroplastia total de la rodilla es generalmente rápida, pero varía de persona a persona y del tipo de cirugía realizada. El cirujano puede indicar la toma de analgésicos para aliviar la incomodidad del dolor después de la cirugía, y en las primeras 2 semanas de postoperatorio deben ser seguidos algunos pasos, tales como: 3 días sin colocar el pie en el suelo, caminando con el pie ayuda de muletas; Aplicar hielo, generalmente 20 minutos, 3 veces al día, durante 7 días para disminuir los dolores y la hinchazón; Doblar y extender la rodilla varias veces al día, respetando el límite del dolor.