Para saber si su hijo ha roto algún hueso es importante estar atento a hinchazones anormales en los brazos, piernas u otras partes del cuerpo, como manos y pies, pues es común que el niño no sea capaz de quejarse dolor que se siente, especialmente cuando tiene menos de 3 años. Además, otra señal de que su hijo puede haber roto un hueso es cuando presenta dificultad para mover un brazo o pierna, quedando sin voluntad para jugar o evitando que le muevan en el brazo, durante el baño, por ejemplo.