Su tratamiento debe iniciarse durante la gestación con una dieta adecuada o con el uso de medicamentos, como hipoglucemiantes orales o insulina, dependiendo de los valores de azúcar en la sangre. La adicción gestacional casi siempre tiene cura después del parto, sin embargo, es importante seguir correctamente el tratamiento propuesto por el médico, ya que existe un riesgo elevado de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 en unos 10 a 20 años y también de sufrir con la enfermedad diabetes gestacional en otro embarazo.