Durante el embarazo, las mujeres son más sensibles debido a las alteraciones hormonales que ocurren a lo largo de la gestación, que son aproximadamente 30 veces mayores que en el ciclo menstrual, cuando ocurre la TPM. Además, existe tanto la alegría como la presión de la responsabilidad por llevar una vida dentro del útero y ser responsable por ella durante toda la vida, lo que causa cambios en la rutina diaria, en la planificación del trabajo y en el presupuesto de la familia.