El síndrome de Zellweger es una enfermedad genética rara que provoca cambios en el esqueleto y la cara, así como graves lesiones en órganos importantes como el corazón, el hígado y los riñones. Además, también es común el surgimiento de falta de fuerza, dificultad para oír y convulsiones. Los bebés con este síndrome normalmente presentan los signos y síntomas en las primeras horas o días después del nacimiento y, por lo tanto, el pediatra puede pedir exámenes de sangre y orina para confirmar el diagnóstico.