En la alimentación para hemodiálisis es fundamental controlar la ingesta de líquidos y proteínas y evitar los alimentos ricos en el potasio y la sal, como la leche, el chocolate y los salchichas, por ejemplo, para no acumular en el organismo toxinas, que agravan el funcionamiento de los riñones. De esta forma, la dieta es orientada por un nutricionista para que el paciente pueda ingerir las cantidades correctas de nutrientes y se mantenga sano.