En la fisioterapia existen óptimas opciones de tratamiento para controlar la orina, que se indican antes o después de la cirugía. La fisioterapia consiste en fortalecer los músculos del piso pélvico para impedir la pérdida involuntaria de la orina, pero para que tenga el efecto esperado debe ser realizada diariamente en casa, además de ir a la clínica, por lo menos, a la semana.