Después de una cirugía, es común que haya dolor e incomodidad en el lugar que ha sido manipulado, por lo que se puede hacer uso de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios que ayudan a controlar el dolor y la hinchazón local, como Dipirona, Paracetamol, Tramadol, Ibuprofeno o Celecoxib, orientados por el médico, por ejemplo.