Adquirir una infección en el hospital no es inusual, ya que este es un ambiente en el que hay muchas personas enfermas y en tratamiento con antibióticos. Durante el período en un hospital, algunos de los principales factores que causan la infección son: Desequilibrio de la flora bacteriana de la piel y del organismo, generalmente debido al uso de antibióticos; Caída de la defensa del sistema inmune de la persona internada, tanto por la enfermedad, como por el uso de medicamentos; Realización de procedimientos invasivos como paso de catéter, paso de sondas, biopsias, endoscopias o cirugías, por ejemplo, que rompen la barrera de protección de la piel.