El choque neurogénico ocurre cuando existe una falla de comunicación entre el cerebro y el cuerpo, haciendo que los vasos sanguíneos pierdan su tono y dilaten, dificultando la circulación de la sangre por el cuerpo. Cuando esto sucede, los órganos dejan de recibir el oxígeno necesario y, por eso, dejan de funcionar, creando una situación que pone la vida en riesgo.