La deshidratación se caracteriza por la cantidad insuficiente de agua en el organismo. Entre las principales causas de la deshidratación están la poca ingestión de líquidos, diarrea, vómito y el exceso de sudor. Normalmente, perdimos en promedio 2,5 litros de agua al día, ya sea por la orina, las heces, sudor o incluso por la respiración.