La técnica correcta para girar de lado una persona acamada permite proteger la espalda del cuidador y disminuir la cantidad de fuerza necesaria para girar al paciente, que debe ser virado, como máximo, de 3 en 3 horas para evitar el surgimiento de escaras. Un buen esquema de posiciones es colocar a la persona acostada de espaldas, luego volteada hacia un lado, de nuevo de espaldas y, finalmente, hacia el otro lado, repitiendo constantemente.