Esta resistencia es detectada por el examen de sangre, donde se observa el aumento de los niveles de glucosa sanguínea, principalmente después de las comidas o en ayuno. Por lo tanto, este síndrome es una forma de pre-diabetes, pues, si no es tratada y corregida, con control de la alimentación, pérdida de peso y realización de actividad física, se convertirá en diabetes tipo 2.