Así, en la alimentación para una piel sana es aconsejable consultar a un nutricionista para adaptar los alimentos al tipo de piel, siendo que los mejores alimentos incluyen: Avellana, semillas de girasol, maní, marrón-del-pará, almendra que son alimentos ricos en vitamina E, importante para reparar la piel; Fresa, piña, kiwi, naranja y otras frutas cítricas que tienen una vitamina C importante para la firmeza de la piel porque ayuda en la formación del colágeno; Zanahoria, mango, tomate u otros vegetales y frutas anaranjados porque son fuentes de betacarotenos importantes para combatir los efectos destructivos de los rayos UVA y UVB; Frutas rojas como moras y té verde ricos en antioxidantes, que van a combatir el envejecimiento de la piel especialmente en la cara; Sardina, salmón y otros pescados grasos que son ricos en omega 3 y por eso combaten las inflamaciones de la piel.