Usar el celular por la noche, antes de dormir, puede causar insomnio y disminuir la calidad del sueño, y aún aumenta las posibilidades de depresión o de presión alta. Esto sucede porque la luz emitida por los aparatos electrónicos es azul, lo que estimula al cerebro a permanecer más tiempo activo, alejando el sueño y desregulando el ciclo biológico de sueño-vigilia.