El exceso de leche materna puede acumularse en las mamas causando el ingurgitación mamaria, que es popularmente llamado leche empedrada. Esta leche provoca dolor y molestias en la mujer, y necesita ser retirado para evitar como problemas como la mastitis, que es una inflamación grave en la mama. Una de las formas de ayudar a retirar la leche empedrada es realizar un masaje en los senos pocos minutos antes del bebé mamar.