Para tratar este problema, y evitar complicaciones como infección o incontinencia fecal, es necesario hacer una cirugía, llamada de fisturlectomía anal, en la cual el médico: Hace un corte sobre la fístula para exponer todo el túnel entre el intestino y la piel ; Quita el tejido lesionado del interior de la fístula; Coloca un hilo especial dentro de la fístula para promover su cicatrización; Da puntos en el lugar para cerrar la herida.