El consumo excesivo de alimentos como ajo, carne y brócoli puede favorecer el olor fuerte y malo en el cuerpo, pues son ricos en sustancias que acaban siendo eliminadas en la piel junto con el sudor. Por otro lado, alimentos como col, espinacas y frutas ayudan a mejorar el metabolismo, son de fácil digestión y auxilian en la eliminación de sustancias y toxinas que pueden influir en el olor del cuerpo.