Para hacer la dieta disociada, no se puede combinar en la misma comida alimentos ricos en proteínas, como carne o huevos, con alimentos del grupo de los carbohidratos, como masa o pan, ingeriendo siempre que posible alimentos naturales, como legumbres y, evitando los procesados e industrializados. Esta dieta pretende aliviar el sistema digestivo, ayudando a hacer una buena digestión y, de esta forma, alcanzando el bienestar y manteniendo el peso ideal.