Las consecuencias de un traumatismo craneal son bastante variables, pudiendo haber una recuperación total, o incluso la muerte. Algunos ejemplos de consecuencias de un traumatismo craneal son: coma; pérdida de visión; convulsiones; epilepsia; deficiencia mental; pérdida de memoria; cambios de comportamiento; pérdida de la capacidad de locomoción y / o pérdida del movimiento de algún miembro.