Controla la diabetes: debido al alto contenido de fibra, la chia es capaz de evitar el aumento rápido de la glucemia, controlando la cantidad de azúcar en la sangre; Mejora la salud intestinal: también debido al contenido de fibras, las semillas de chia aumentan los movimientos intestinales, evitando el estreñimiento, por ejemplo; Ayuda a adelgazar: las semillas de chia consiguen absorber una gran cantidad de agua y, por eso, forman un gel que ocupa algún espacio en el estómago, disminuyendo la voluntad para comer; Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares: contiene omega 3 que es capaz de reducir la inflamación en el sistema cardiovascular, evitando el desarrollo de enfermedades como presión alta, por ejemplo; Evita el envejecimiento precoz: tiene antioxidantes que combaten los radicales libres, evitando el envejecimiento de las células.