El consumo de alimentos ricos en hierro, como las carnes rojas o el pan de cebada, por ejemplo, pueden ayudar a curar la anemia cuando es causada por la deficiencia de hierro en la sangre. Sin embargo, los alimentos ricos en hierro son importantes en todas las fases de la vida y deben ser consumidos con frecuencia, especialmente, en gestantes, bebés y ancianos, pues estos grupos poseen una necesidad mayor de hierro en el organismo.